Reforma de pensiones: el cambio que desde agosto impacta la gestión de edificios y condominios
Las comunidades que cuentan con conserjes, auxiliares, personal de aseo u otros trabajadores contratados también son empleadores. Por eso, la nueva etapa de la reforma previsional no es un asunto lejano: desde las remuneraciones de agosto de 2026 deberán considerar los cambios en las cotizaciones previsionales y reflejarlos correctamente en su administración y planificación financiera.
Cuando se habla de reforma de pensiones, la conversación suele concentrarse en trabajadores, jubilaciones y AFP. Sin embargo, existe otro actor directamente involucrado: los empleadores. Y dentro de ese grupo se encuentran también numerosos edificios y condominios que mantienen trabajadores contratados para realizar distintas funciones dentro de la comunidad.
Desde agosto de 2026 comienza una nueva etapa de implementación de la Ley N° 21.735. El esquema de cotizaciones de cargo del empleador alcanza un 3,5% de la remuneración imponible, considerando tanto componentes ya existentes como los nuevos aportes incorporados gradualmente por la reforma previsional. Este porcentaje continuará modificándose durante los próximos años, de acuerdo con el calendario establecido por la normativa.
¿Qué significa esto para una comunidad?
En términos simples, si un edificio o condominio tiene trabajadores contratados directamente, la comunidad actúa como empleador y, por lo tanto, debe cumplir con las obligaciones laborales y previsionales correspondientes.
Esto transforma una modificación previsional de alcance nacional en un asunto concreto de administración. Los costos asociados a remuneraciones forman parte habitual de los presupuestos de las comunidades y cualquier variación debe ser incorporada oportunamente para evitar diferencias entre los gastos proyectados y los efectivamente realizados.
Un punto importante es que el nuevo aporte previsional no se descuenta del sueldo líquido del trabajador, ya que corresponde al empleador financiar el incremento establecido por la reforma. Para las comunidades empleadoras, en cambio, significa considerar adecuadamente estos cambios dentro de sus costos laborales y planificación presupuestaria.
Agosto de 2026: ¿cómo se compone el 3,5%?
De acuerdo con la gradualidad establecida para la reforma previsional, desde las remuneraciones de agosto de 2026 el 3,5% de cargo del empleador se distribuye de la siguiente manera:
La reforma contempla una implementación progresiva. Los aportes previsionales de cargo del empleador seguirán aumentando durante los próximos años hasta alcanzar un 8,5% adicional en agosto de 2033, completando así el calendario contemplado por la nueva legislación.
El efecto también debe mirarse en el gasto común
Para una comunidad, el punto relevante no está solamente en efectuar correctamente una liquidación de sueldo. Los gastos asociados al personal suelen representar una parte importante de la operación mensual de edificios y condominios.
Por eso, el aumento gradual de las obligaciones previsionales debe incorporarse a la planificación. Si una comunidad proyecta sus gastos utilizando como referencia únicamente los costos laborales históricos, pero no considera los cambios que entran en vigencia, puede terminar enfrentando diferencias presupuestarias que posteriormente deberán ser absorbidas por los propios copropietarios.
La digitalización de la administración adquiere especial importancia en este escenario. Contar con información ordenada sobre remuneraciones, egresos, presupuestos y gastos comunes permite identificar variaciones y entregar a los residentes una explicación clara respecto de por qué determinados costos de la comunidad pueden cambiar.
No se trata, por tanto, únicamente de cumplir con una obligación previsional. También se trata de anticipar su impacto y comunicarlo adecuadamente. Cuando un gasto común aumenta, conocer su origen permite distinguir entre un incremento derivado de una obligación legal, una variación operacional o una decisión administrativa.
Administrar también significa anticiparse a los cambios normativos
La reforma previsional se suma a un escenario en que la administración de edificios y condominios enfrenta crecientes exigencias de cumplimiento. La Ley de Copropiedad Inmobiliaria y su reglamento han reforzado obligaciones relacionadas con la gestión, transparencia y funcionamiento de las comunidades, lo que hace cada vez más relevante mantener actualizados sus procedimientos e instrumentos internos.
En esa misma línea, Actualiza Tu Reglamento aborda otra dimensión del cumplimiento normativo: la adecuación de los reglamentos de copropiedad a la legislación vigente. Mantener estos instrumentos actualizados permite que las reglas internas de cada comunidad respondan al marco legal actual y entrega mayor claridad tanto a administradores como a comités y copropietarios.
Tecnología para una administración más ordenada
La reforma previsional se suma a un escenario en que la administración de edificios y condominios enfrenta crecientes exigencias de cumplimiento. La Ley de Copropiedad Inmobiliaria y su reglamento han reforzado obligaciones relacionadas con la gestión, transparencia y funcionamiento de las comunidades, lo que hace cada vez más relevante mantener actualizados sus procedimientos e instrumentos internos.
En esa misma línea, Actualiza Tu Reglamento aborda otra dimensión del cumplimiento normativo: la adecuación de los reglamentos de copropiedad a la legislación vigente. Mantener estos instrumentos actualizados permite que las reglas internas de cada comunidad respondan al marco legal actual y entrega mayor claridad tanto a administradores como a comités y copropietarios.
Frente a un escenario regulatorio y administrativo cada vez más exigente, contar con herramientas que centralicen la información facilita la gestión cotidiana. Edifito permite administrar procesos de edificios y condominios en un mismo entorno digital, incluyendo gastos comunes, información financiera, remuneraciones y comunicación con los residentes.
La incorporación de nuevas obligaciones previsionales refuerza una tendencia que ya atraviesa a la copropiedad: administrar una comunidad requiere cada vez mayor capacidad para ordenar información, anticipar costos, cumplir las exigencias normativas y explicar con transparencia cómo se utilizan los recursos comunes.







