¿Qué hacer si el perro de un vecino no deja de ladrar en un edificio o condominio?
¿Qué hacer si el perro de un vecino no deja de ladrar en un edificio o condominio?
La tenencia de mascotas es parte de la vida cotidiana en edificios y condominios. Sin embargo, cuando los ladridos de un perro son constantes y afectan el descanso o la tranquilidad de los vecinos, es normal que surjan dudas sobre cómo actuar y qué herramientas contempla la normativa.
La buena noticia es que estos casos pueden abordarse. La Ley N° 21.442 sobre Copropiedad Inmobiliaria, junto con el reglamento de copropiedad de cada comunidad, permite establecer normas para resguardar la convivencia. Además, la Ley N° 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía fija obligaciones para quienes tienen animales bajo su cuidado
¿Los ladridos de un perro se consideran un ruido molesto?
¿Los ladridos de un perro se consideran un ruido molesto?
Sí. Cuando son reiterados y afectan la tranquilidad de la comunidad, los ladridos pueden ser considerados ruidos molestos.
En la práctica, muchos reglamentos de copropiedad establecen expresamente que los ruidos provocados por mascotas constituyen una infracción y pueden ser sancionados. Por eso, contar con un reglamento actualizado resulta fundamental para prevenir y resolver este tipo de conflictos. Si quieres profundizar en este tema, revisa también nuestro artículo “¿Tu reglamento de copropiedad está actualizado? La Ley 21.442 exige cumplir esta obligación”.
¿Qué hacer si el perro de un vecino no deja de ladrar?
El primer paso siempre debe ser utilizar los canales internos del edificio o condominio.
Lo recomendable es informar la situación a la administración o a conserjería para que verifiquen lo ocurrido y dejen constancia. En muchas comunidades, el reglamento establece que la administración debe contactar al propietario de la mascota antes de adoptar otras medidas.
Si el problema persiste, podrán aplicarse las sanciones contempladas en el reglamento o derivar el caso a las autoridades competentes.
¿Cuándo deja de ser solo un problema de convivencia?
Los ladridos constantes no siempre responden únicamente a un problema de ruido. También pueden ser una señal de que la mascota permanece muchas horas sola, presenta ansiedad o no se encuentra en condiciones adecuadas.
En esos casos, además del conflicto entre vecinos, podría existir una eventual situación de tenencia irresponsable regulada por la Ley N° 21.020.
¿Dónde se puede reclamar?
El primer canal debe ser la administración del edificio o condominio.
Si las medidas internas no resuelven el problema, también es posible recurrir a la municipalidad, Carabineros, el Juzgado de Policía Local o, en situaciones de mayor gravedad, a la autoridad sanitaria o incluso al Ministerio Público cuando existan antecedentes de maltrato animal.
¿Cómo suelen resolverse estos casos?
La mayoría de estas situaciones se resuelve mediante una gestión oportuna de la administración y el diálogo con el propietario de la mascota.
Cuando ello no ocurre, el reglamento puede contemplar multas por reincidencia. Si además se acredita una situación de tenencia irresponsable o maltrato, las consecuencias pueden ser mayores. Si tu comunidad aún no ha actualizado su reglamento conforme a la Ley N° 21.442, también te puede interesar conocer las etapas para actualizar el Reglamento de Copropiedad y los beneficios que este proceso entrega para fortalecer la convivencia.
La convivencia comienza con reglas claras
Compartir espacios con mascotas es perfectamente compatible con una buena convivencia cuando existen normas claras y compromiso por parte de sus dueños. Actuar oportunamente, utilizar los canales internos y contar con un reglamento actualizado permite prevenir conflictos y entregar mayor certeza tanto a residentes como a administradores.
¿Tu reglamento de copropiedad está preparado para resolver este tipo de conflictos?
Muchas situaciones de convivencia, como los ruidos molestos provocados por mascotas, pueden prevenirse cuando la comunidad cuenta con normas claras y procedimientos definidos.
Si tu edificio o condominio aún no ha actualizado su reglamento conforme a la Ley N° 21.442, Actualiza tu Reglamento te ayuda a adecuarlo a la normativa vigente y fortalecer la convivencia entre administradores, comités y residentes.
Y si buscas optimizar la gestión de tu comunidad, Edifito permite centralizar comunicaciones, registrar incidencias, mantener disponible el reglamento de copropiedad y facilitar la coordinación entre administradores, comités y residentes.







