¿Están realmente preparadas las comunidades para enfrentar una emergencia sísmica?

Las consecuencias del reciente terremoto registrado en Venezuela volvieron a instalar una pregunta que también interpela a Chile: ¿están realmente preparadas las comunidades para enfrentar una emergencia sísmica? Si bien el país cuenta con una de las normativas antisísmicas más exigentes del mundo, especialistas advierten que la seguridad no depende únicamente de la infraestructura, sino también de la organización y preparación de quienes habitan edificios y condominios.

En ese contexto, la Ley N° 21.442 sobre Copropiedad Inmobiliaria establece que todo condominio debe contar con un Plan de Emergencia, el que debe incluir un Plan de Evacuación para enfrentar terremotos, incendios, tsunamis y otras contingencias. La normativa exige que este instrumento contemple acciones antes, durante y después de una emergencia, se mantenga actualizado y sea conocido por la comunidad, con el objetivo de resguardar la vida de residentes, trabajadores y visitantes.

Diego Hernández, gerente General de EDIFITO, señala que las emergencias ponen a prueba mucho más que la resistencia de una construcción. “Un edificio puede cumplir con todas las exigencias estructurales, pero si la comunidad no sabe cómo reaccionar, quién debe coordinar una evacuación o cuáles son las zonas seguras, el riesgo aumenta considerablemente. La preparación comienza mucho antes de que ocurra un terremoto y depende de que existan protocolos claros, conocidos y practicados por todos los residentes.”

Los planes de emergencia deben revisarse periódicamente para responder a la realidad de cada comunidad. Cambios en la composición de los residentes, remodelaciones, nuevas áreas comunes o modificaciones en la administración pueden hacer necesaria una actualización de los protocolos, de manera que estos sigan siendo efectivos cuando realmente se requieran.

Herramienta viva y conocida 

Marcelo Hernández, director de Actualizatureglamento.cl, explica que la Ley N° 21.442 incorporó obligaciones que buscan fortalecer la prevención dentro de los condominios. “El Plan de Emergencia no puede transformarse en un documento que solo exista para cumplir con la normativa. Debe ser una herramienta viva, conocida por los residentes, el comité de administración y el administrador, porque una respuesta organizada durante los primeros minutos de una emergencia puede marcar una diferencia importante para proteger a las personas.”

Entre otros aspectos, estos planes consideran procedimientos de evacuación, identificación de zonas seguras, mecanismos de comunicación, responsabilidades durante la emergencia y medidas especiales para personas con movilidad reducida, adultos mayores, niños y otros grupos que puedan requerir asistencia. Los expertos también recomiendan realizar simulacros periódicos para que los protocolos sean conocidos y aplicados de manera efectiva por toda la comunidad.

A juicio de los especialistas, la experiencia internacional demuestra que la resiliencia frente a un terremoto no depende exclusivamente de la ingeniería de los edificios. La preparación, la coordinación y el conocimiento de los protocolos son elementos igualmente relevantes para reducir riesgos. En ese escenario, la legislación chilena busca que los condominios desarrollen una cultura preventiva permanente, entendiendo que la seguridad comienza mucho antes de que la tierra vuelva a temblar.