Prevención de caídas en edificios
Guía práctica de EDIFITO para comprender la Ley 21.842 y organizar una comunidad preparada.
La seguridad de ventanas, balcones y terrazas requiere más que instalar una protección. Conoce qué cambió con la Ley Valentín, a qué viviendas aplica la obligación y cómo organizar la prevención dentro de tu comunidad.
Una nueva normativa cambia la gestión de la seguridad
La Ley N° 21.842, conocida como Ley Valentín, modifica la Ley de Copropiedad Inmobiliaria y establece nuevas disposiciones relacionadas con la prevención de caídas en edificios.
Publicada el 23 de septiembre de 2026, la normativa impide que el reglamento de copropiedad prohíba determinados sistemas adicionales de protección y establece una obligación específica para determinadas viviendas.
El cambio plantea un nuevo desafío para las comunidades: identificar los riesgos, comprender las responsabilidades y organizar una respuesta que pueda mantenerse en el tiempo.
¿Qué encontrarás en esta guía?
Una guía práctica para comprender la normativa y llevar la prevención a la gestión cotidiana del condominio.
La guía propone un recorrido de ocho páginas orientado a resolver estos aspectos y llevarlos a acciones concretas.
¿A quién está dirigida esta guía?
¿Cuándo será exigible la obligación?
La normativa distingue entre la posibilidad de instalar sistemas adicionales de protección y la obligación específica que alcanza a determinadas viviendas.
Desde la publicación de la ley, el reglamento de copropiedad no puede prohibir a propietarios, copropietarios, arrendatarios u ocupantes la instalación de sistemas adicionales, permanentes y resistentes para impedir caídas accidentales.
La obligación específica establecida en el artículo 43 bis será exigible transcurridos 24 meses desde la publicación, es decir, en septiembre de 2028, para las viviendas que cumplan las condiciones establecidas.
Prepararse con anticipación permite evitar decisiones improvisadas cuando llegue el momento de implementar las medidas.
¿Qué viviendas contempla la obligación?
La obligación específica no aplica automáticamente a todas las viviendas de un edificio.
La guía explica que deben revisarse cuatro elementos:
Importante: la ley también contempla medidas idóneas distintas de las mallas. La selección de una solución requiere revisar sus antecedentes técnicos y las instrucciones aplicables.
¿Cómo puede prepararse una comunidad?
La prevención puede transformarse en un proceso organizado, con responsables y seguimiento.
La guía propone un plan de prevención en 30 días, dividido en cuatro etapas:
El objetivo no es esperar a que exista un accidente para actuar. Es construir un sistema de prevención que pueda mantenerse en el tiempo.
La prevención también requiere comunicación
Una comunidad preparada no solo necesita medidas físicas. También necesita saber qué cambió, qué debe hacer cada persona y dónde consultar.
La guía recomienda establecer un canal oficial, definir quién lo revisa y establecer un plazo de respuesta que realmente pueda cumplirse.
Además, las consultas relacionadas con viviendas deben manejarse de manera privada, evitando publicar datos personales innecesarios.
Porque prevenir también es comunicar a tiempo.
Una información clara puede ayudar a reducir confusiones, ordenar responsabilidades y facilitar la coordinación entre residentes, administración y comité.
¿Qué hacer frente a una caída o una falla peligrosa?
La guía propone integrar la respuesta a estos eventos dentro del plan de emergencia del condominio.
Ante una emergencia médica, se debe llamar al 131, entregar la dirección exacta, facilitar el acceso de los equipos y evitar que otras personas se expongan al sector.
Posteriormente, la administración puede registrar los hechos confirmados, las acciones realizadas y las medidas de seguimiento.
La comunicación debe basarse en información comprobada: evitar atribuir responsabilidades, confirmar lesiones o declarar que un edificio es seguro antes de contar con la evaluación correspondiente.
Una guía para pasar de la información a la acción
Prevención de caídas en edificios no busca reemplazar una evaluación técnica ni el análisis jurídico de un caso particular.
Su objetivo es entregar a las comunidades una base clara para comprender la normativa, ordenar responsabilidades, preparar un plan y mantener la información disponible.
Conoce los principales cambios de la Ley 21.842 y descubre cómo comenzar a preparar tu comunidad.







