Conserjería virtual en edificios: beneficios, costos y qué evaluar antes de implementarla
La conserjería virtual comienza a ganar espacio como alternativa para edificios y condominios que buscan mantener una cobertura permanente y, al mismo tiempo, hacer más eficiente su operación. Sin embargo, su implementación no funciona de igual manera para todas las comunidades y requiere evaluar aspectos económicos, tecnológicos y de seguridad.
El tamaño del edificio, la cantidad y características de sus residentes, el flujo de visitas y encomiendas y la necesidad de asistencia presencial son algunos de los factores que deben considerarse. Entre sus principales ventajas está la posibilidad de mantener (Fuente, El Mercurio, Edifito) continuidad durante la noche o en horarios de menor actividad, además de generar una mayor trazabilidad, ya que accesos, comunicaciones e incidentes pueden quedar registrados.
También puede ayudar a enfrentar situaciones habituales como licencias, vacaciones, atrasos o rotación de personal. Pero existen contingencias que siguen necesitando presencia física: una emergencia médica, una filtración, una persona atrapada en un ascensor o un principio de incendio. Son ejemplos en los que alguien debe poder actuar directamente en el edificio.
Por eso, antes de implementar una conserjería virtual es importante revisar:
¿Puede ayudar a reducir los gastos comunes?
El aspecto económico es uno de los principales argumentos detrás de estos sistemas. En edificios que cuentan con conserjería y otros trabajadores contratados, las remuneraciones representan en promedio cerca del 52% del gasto común. A los sueldos se agregan obligaciones previsionales, horas extraordinarias, reemplazos, vacaciones, licencias e indemnizaciones.
La conserjería virtual puede contribuir a hacer más eficiente ese gasto, particularmente cuando se utiliza durante turnos nocturnos o periodos de baja actividad. Sin embargo, el cálculo debe incorporar también la inversión en equipos, conectividad, mantención, plataformas tecnológicas y capacidad de respuesta presencial.
Además, si el cambio implica desvincular trabajadores, las indemnizaciones pueden absorber durante el primer periodo una parte importante del ahorro proyectado. Por eso, la evaluación económica debe realizarse con una mirada de mediano plazo y considerando el costo total del sistema, no solamente el valor mensual del servicio.
El modelo híbrido como alternativa
Para muchas comunidades, una opción puede ser avanzar hacia un modelo híbrido: mantener presencia física durante los horarios de mayor actividad y utilizar apoyo remoto durante la noche o en periodos de menor flujo. De esta manera, la tecnología complementa la gestión y la seguridad sin eliminar la capacidad de responder presencialmente cuando sea necesario.
Al momento de escoger un proveedor, tampoco basta con evaluar una demostración tecnológica. Es recomendable revisar su experiencia, central de monitoreo, sistemas de respaldo, protocolos de emergencia, capacidad de respuesta en terreno y referencias verificables de otras comunidades donde el servicio ya esté funcionando.
La conserjería virtual puede ser una herramienta para modernizar la administración y optimizar recursos, pero no debería entenderse simplemente como una forma de reemplazar personal. La decisión debe considerar en conjunto costos, seguridad, continuidad operacional y las características particulares de cada edificio o condominio.
Ven a conocer nuestro ámbito de acción en materia de comunidades. ¡Te esperamos!







